
Hoy es mi día. Mañana también. Probablemente pasado también. El mundo es mío, al menos mi mundo.
Todo sale a pedir de boca y aún a riesgo de echar el gafe a todo ésto como en otros tiempos no me arrepiento de decirlo.
No estoy en el sitio más paradisiaco del mundo, es más estoy asandome de calor en una ciudad donde se ven más palizas por parte de policias a gente borracha que otra cosa. Pero que más da. Mi estancia aquí se resume en ir a comprar o coger el tren o el metro y largarme de aquí.
Todos los días ocurre algo interesante. Nada que pueda contaros pero si que lo es al menos para mí. Estoy rodeado de gente maravillosa. No sólo lo pienso yo, todos nos dedicamos elogios cada cuál a su manera.
Mi vida se resume en esperar el momento en el que nos vamos a juntar. Casi siempre hacemos lo mismo: Pero me da igual. Lo que importa es la compañía. Hay a quien les da envidia nuestro buen rollo y nuestra forma de disfrutar. Ellos se lo pierden. Quizás resulta penoso por su parte que sólo puedan divertirse tras un número determinado de copas. Ellos sienten lástima por mí, yo realmente por quien la siento es por ellos.
Quien me habla siempre para criticar a las personas que más quiero ahora mismo después de mi familia no merece la pena. Luego hay grandes detalles de su parte. Pero quien ofende a un familiar o amigo, ya no merece la pena para mí si lo hace de la forma que ésta persona ataca continuamente.
Nada es perfecto. Siempre cuesta ponerse de acuerdo. Hay comentarios ofensivos entre personas de los que pertenecemos a éste grupo (no me gusta llamarlo así, mola más decir algo así como “experiencia”).
Pero todo queda en nada. Yo ya conozco mis limitaciones y mis defectos. Al parecer no han salido a la luz de momento. Pero todo llega. Algunos se han descubierto y viceversa, es decir, hay detalles de ciertas personas que no me han gustado. Por ejemplo nunca voy a tener una amistad profunda con alguien que no quiere ir conmigo a dar una vuelta sino viene otra persona más.
En mi caso también ocurre con ciertas personas. Así que no se para que hablo. No precisamente con esa persona, pero aún no hay confianza para estar a solas con cierta gente. Pero bueno obviaré los motivos por los que dicha persona no quiere compartir ningún momento conmigo a solas. No la quiero “pegar un morreo” ni nada por el estilo. Sólo quiero hablar con ella un rato por pasar la tarde y dar una vuelta. Aceptaré nuestra amistad tal y como es. Al fin y al cabo he vivido momentos increíbles con ella y tiene mil detalles positivos conmigo salvo ese.
Anda que no ha habido tardes sin nada que hacer en las que me he encontrado mensajes suyos para que me juntara con ella y el resto de gente que me hace feliz o tantos días de aburrimiento en los que una foto en una red social conocida… o un simple comentario hace que te acuerdes de ella y de los buenos momentos que paso a su lado.
Eso sí hay otras 3 personas a las que sólo las dedicaria elogios porque son como almas gemelas. A veces l@s veo y pienso que como podré tener tantas cosas en común con gente a las que he conocido al azar…
Luego el resto. No me gusta llamarl@s así porque son igual de importantes. Sobre todo una persona con la que últimamente he adquirido mucha confianza u otra que a pesar de los problemas que ha tenido en el pasado (que se supone que no los sé) no pierde la sonrisa y es un ejemplo de superación. Es ese tipo de personas entrañable a las que no podría negar nada.
Todavía nos queda mucho por vivir y espero que ésto sólo sea el comienzo porque ya no volveré a hablar de éste tema que ha ocupado mis últimos post.
Con otros se ha perdido un poco el contacto pero cuando te juntas con ellos una tarde sabes que siguen estando ahí a pesar de que todo haya cambiando en nuestra vida hasta el punto de alejar nuestros caminos.
Dejaré que ocurra todo como hasta ahora de forma improvisada pues así ha ido todo genial. He sido natural, me he mostrado como soy y ha funcionado. Por fin me aceptan tal y como soy aunque puse de mi parte por cambiar.
Algo tan sencillo como hablar en grupo de 10 personas para mi es complicado pero la timidez es algo que nunca se cura pero se va superando.
Nunca sabréis hasta que punto me ha llegado a afectar mi caracter introvertido. Hay gente que no me cree al verme ahora. Y todo ello sin necesidad de psicólogos como llegué a pensar en algún momento.
En fin que cogí mi poke-ball y atrapé algo más que una criatura de bolsillo.
Siento la frikada…